Los centros de investigación y las universidades son bases de investigación, pero donde hay que realizar un cambio es en la empresa privada como generadora de investigación. Sin duda, una investigación orientada de forma diferente, pero sabiendo que de ello depende su futuro. La Universidad no debe ser exclusivamente una expendedora de títulos, debe establecer un fuerte vínculo entre empresa y sociedad en una generación potencial en el mundo del conocimiento.
Actualmente se está produciendo un retorno de la juventud hacia la Universidad, ¿Cuál es el motivo?, muy sencillo, la crisis económica conlleva una pérdida de puestos de trabajo, aquellos que estaban cubiertos por jóvenes que se dejaron los estudios para incorporarse a un mundo laboral con unos emolumentos mensuales, facilitándoles el poder acceder a unos gastos que no les sería factible efectuar con la dedicación al estudio, esta pérdida de actividad los mueve a iniciar un nuevo episodio en el mundo de la Universidad. Se ha perdido un tiempo precioso en la preparación de una generación potencial en el mundo del conocimiento.
Las nuevas tecnologías aplicadas a las empresas desde un punto profesional dependiente de la Universidad, producirá empresas punteras que lleven a cabo como en países avanzados un tejido laboral integrador de puestos de trabajo con una consecuencia en beneficios empresariales.
Punto aparte es la Formación Profesional, gran proyecto potencial no explotado en toda su dimensión. Formar verdaderos profesionales en los diversos puntos de producción es el mayor logro para rellenar el espacio en la cadena de producción tecnológica. El licenciado universitario necesita un profesional cualificado para llevar a cabo los proyectos establecidos, no contar con ellos, lleva a una rotura de la cadena.
Otro tema es si la investigación debe ser pública o privada, si debe instaurarse en la Universidad, en los centros de investigación o en las empresas. Opino no debe ser nunca tema de discusión. La investigación debe de realizarse en todos aquellos organismos que tengan posibilidad de realizarla y que respondan con objetivos logrados. Universidad y Empresa, binomio primordial. Tomemos como referencia la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), una universidad que se esfuerza por una integración empresarial dentro de sus objetivos, pero tengamos en cuenta que es el tejido empresarial es que le debe solicitar a la Universidad poniéndose a su disposición las necesidades productivas e innovadoras de futuro.
Innovar es dotar a los recursos existentes de mayor potencial de riqueza. La innovación se basa en ideas simples que modifican un área de influencia. La innovación se genera dentro de la misma empresa, requiriendo de la creatividad. Por eso, es primordial distinguir entre innovación e investigación, investigar es trabajar sobre algo existente pero que se desconoce, innovar es trabajar sobre lo conocido mejorando lo preconcebido. Es, pues, en la innovación donde debe realizar sus planes de futuro la persona emprendedora. La inversión será asequible, pudiendo amortizar los gastos en breve tiempo, y si la idea es comercial y positiva generar beneficios en corto espacio.
La industria española, no hay que olvidar, está sustentada por la pequeña y mediana empresa y tiene difícil integrarse en grandes proyectos, pero si nos adaptamos a una valoración tecnológica e innovadora es el único camino para lograr una prosperidad futura. El tiempo de la producción manufacturera ya pasó; nos vemos obligados a encontrar nuevas soluciones. La Investigación es base primordial, pero con una gran incógnita, las inversiones son considerables y, aunque en tiempo positivas, ¿estará el Estado en disposición de presupuestarlas suficientemente? ¿Podrán organismos privados apoyar estas inversiones? Si así fuese tendríamos una gran parte del camino recorrido.
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